Los vasos de formalina son recipientes especiales diseñados para contener formalina, que es una solución de formaldehído en agua. La formalina es un fijador y conservante común que se utiliza en el laboratorio de histología para la conservación de muestras, especímenes y tejidos biológicos. Los vasos de formalina generalmente están hechos de vidrio o plástico con una tapa que se ajusta bien para evitar el derrame y la evaporación de la formalina.
Las siguientes son las especificaciones típicas de las copas de formalina:
- Capacidad de volumen: 60 mL a 500 mL
- Material: vidrio, plástico o polietileno
- Tapa: tapón de rosca o cierre a presión
- Marcas graduadas para una medición precisa
- Resistente a la corrosión por formaldehído
El uso principal de las copas de formalina es contener formalina para la conservación de muestras biológicas, como tejidos, órganos y células, con fines de diagnóstico e investigación. La formalina fija y preserva la morfología y la estructura de las muestras, lo que permite la preparación de láminas histológicas para análisis microscópico. Las copas de formalina también se utilizan para la descontaminación de superficies y equipos de laboratorio que pueden haber estado en contacto con materiales potencialmente infecciosos.







