Los tubos de recogida de sangre microcapilares son pequeños tubos desechables que se utilizan para recoger pequeñas cantidades de sangre. Estos tubos suelen estar hechos de vidrio o plástico y varían en tamaño de 1,5 a 10 microlitros. El pequeño tamaño de estos tubos los hace ideales para recolectar sangre de bebés, niños pequeños o pacientes con venas frágiles.
Estos tubos vienen en una variedad de colores y cada color representa un tipo diferente de aditivo utilizado para facilitar pruebas de laboratorio específicas. Por ejemplo, un tubo con tapa azul contiene citrato de sodio, que se usa para estudios de coagulación, mientras que un tubo con tapa lavanda contiene EDTA, que se usa para hemogramas completos.
Los tubos de recolección de sangre microcapilar se usan comúnmente para pruebas en el punto de atención, como el control de glucosa, pruebas de embarazo y pruebas de diagnóstico rápido. También se utilizan para pruebas de laboratorio de gases sanguíneos, electrolitos y varias hormonas.
La recolección de sangre en tubos microcapilares generalmente se logra mediante el uso de una lanceta para perforar la piel y luego apretar el tubo para crear un vacío que atraiga la sangre. Una vez que el tubo está lleno, se sella con una tapa removible y se envía al laboratorio para su análisis.
En general, los tubos de recolección de sangre microcapilares son una herramienta valiosa en la atención médica moderna para recolectar pequeñas muestras de sangre para análisis de laboratorio.







